Perfil de Empresa de Google: la guía completa para pymes
Por Jesús Porres · Publicado el 11 de marzo de 2026
¿Qué es el Perfil de Empresa de Google?
El Perfil de Empresa de Google es la ficha gratuita de tu negocio en Google: el panel con mapa, fotos, horario, teléfono y reseñas que sale cuando alguien busca tu empresa —o lo que tu empresa hace— en el buscador o en Google Maps. Antes se llamaba Google My Business; ese nombre y su aplicación ya no existen, aunque medio internet siga usándolo. Hoy la ficha se gestiona desde el propio buscador o desde Maps, y en inglés la verás como Google Business Profile.
¿Por qué le dedico una guía entera? Porque en muchos negocios locales esa ficha se mira más que la propia web. Es tu escaparate principal en Google, y casi siempre está a medio hacer: la categoría puesta deprisa, cuatro fotos antiguas y reseñas sin responder.
Una aclaración antes de empezar. Si lo que buscas es el paso a paso para crear la ficha y verificarla, lo tengo contado en cómo aparecer en Google Maps. Esta guía va de lo que viene después: qué hay en cada sección de la ficha, cómo trabajarla y qué errores la suspenden.
El nombre: el campo más delicado de la ficha
El nombre de tu ficha tiene que ser el nombre real de tu negocio. El de tu rótulo, el de tus facturas. Punto.
La tentación es enorme, lo sé: «Fontanería Pérez Urgencias 24h Valencia Barato» suena a más clics. Pero meter palabras clave de relleno en el nombre va contra las normas de Google y es uno de los motivos clásicos de suspensión. Y una ficha suspendida no es una ficha que baja puestos: es una ficha que desaparece del mapa, con sus reseñas dentro.
Las palabras clave tienen su sitio, que no es este: van en la categoría, en los servicios, en la descripción y, escritas por tus clientes, en las reseñas.
Las categorías: el campo que más decide
Si solo pudieras tocar una cosa de tu ficha, toca esta. La categoría principal decide en qué búsquedas puede aparecer tu negocio. «Clínica dental» y «Dentista» no posicionan igual; «Abogado» y «Abogado de divorcios», tampoco.
Cómo elegirla:
- La principal describe tu actividad núcleo, la que te trae el cliente que quieres. No la más genérica: la más exacta que exista en el listado de Google.
- Las secundarias cubren el resto de lo que haces. Un dentista que también hace ortodoncia puede añadirla como secundaria.
- No las amontones. Añadir categorías que apenas trabajas diluye la relevancia de la principal. Mejor pocas y certeras.
- Espía a quien te gana. Busca tu servicio en Maps y mira qué categoría usan los tres del bloque destacado. Si todos usan una y tú otra, ahí tienes una pista.
No existe una categoría para cada oficio exacto, así que a veces toca elegir la más cercana. Esa elección merece diez minutos de pensarla: he visto fichas invisibles durante años por una categoría principal mal puesta.
Dirección, zona de servicio y horario
Aquí Google distingue dos tipos de negocio, y conviene tener claro cuál eres:
- Negocio con local abierto al público (clínica, despacho, tienda): dirección visible y pin en el mapa.
- Negocio de zona de servicio (fontanero, electricista, limpieza): atiendes en casa del cliente. La dirección se oculta y defines tu zona de cobertura por ciudades o códigos postales. Si trabajas desde tu domicilio, esta es tu opción, sin dudarlo: publicar tu casa en internet no aporta nada.
Sea cual sea tu caso, la regla de oro es la coherencia: el nombre, la dirección y el teléfono de la ficha escritos exactamente igual que en tu web y en los directorios donde estés. Google compara, y cada variante («C/ C/ Mayor 12» aquí, «Calle Mayor, 12» allá) le siembra dudas.
Con el horario, una norma simple: el real. Festivos incluidos. Una ficha que dice «abierto» un domingo cerrado fabrica reseñas de una estrella ella sola.
Servicios y descripción: dile a Google qué haces
La sección de servicios es de las más ignoradas y de las que más rinden. Cada servicio que ofreces, dado de alta uno a uno, con su descripción. Y escrito como habla tu cliente, no como habla tu gremio: «empaste», no «obturación dental»; «desatasco de tubería», no «saneamiento de conducciones».
La descripción del negocio te da hasta 750 caracteres. Úsalos para contar qué haces, para quién y en qué zona, en lenguaje normal. Nada de amontonar palabras clave una detrás de otra: eso ya no engaña a Google y espanta a quien lo lee.
Fotos: la sección que más se mira y menos se trabaja
Las fotos venden la ficha. Y se nota muchísimo cuándo son de banco de imágenes: el despacho impoluto con gente sonriendo que no es tu equipo genera el efecto contrario al que buscas.
Lo que funciona es más simple: fachada con el rótulo, interior, tu equipo de verdad, trabajos terminados. Hechas con el móvil vale, mientras tengan luz y estén derechas. Y renovadas de vez en cuando: una ficha cuya última foto tiene cinco años transmite negocio parado.
Reseñas: el motor de la ficha
Las reseñas son el factor de confianza que más rápido puedes mover, y Google las usa para ordenar el mapa. Entre dos negocios a la misma distancia del cliente, gana el que tiene mejores reseñas. Cómo trabajarlas:
- Pídelas al terminar cada trabajo, cuando el cliente está satisfecho. Un mensaje de WhatsApp con el enlace directo a tu ficha es suficiente.
- Constancia antes que volumen. Treinta reseñas repartidas a lo largo del año valen más que treinta en una semana: el goteo es el patrón natural, el atracón es el patrón que Google filtra.
- Responde todas, y pronto. También las malas; sobre todo las malas. Una reseña negativa bien respondida da más confianza que diez estrellas mudas. Y un detalle que casi nadie aprovecha: tus respuestas las indexa Google y las leen las IAs, así que mencionar con naturalidad el servicio y la ciudad («un placer dejar a punto el SEO local de tu clínica en Valencia») trabaja para ti.
- Sin trampas. Ninguna. Ni comprar reseñas, ni pagar o regalar nada a cambio, ni reseñas de familiares, ni filtrar antes para que solo opinen los contentos. Las reseñas falsas se detectan, y pueden costarte la ficha entera.
Tengo publicado el método completo de petición: cómo conseguir reseñas en Google sin trampas.
Publicaciones y preguntas: la ficha que respira
Dos secciones menores que separan una ficha viva de una abandonada:
- Publicaciones. Novedades cortas con foto: un trabajo terminado, un cambio de horario, una oferta real. No hace falta publicar cada semana; hace falta que lo último publicado no sea de hace dos años.
- Preguntas y respuestas. La gente deja preguntas en tu ficha («¿hacéis presupuesto sin compromiso?», «¿tenéis parking cerca?»). Respóndelas tú, y rápido: es información que queda pública para el siguiente que busque, y nadie va a responder por tu negocio mejor que tú.
Estadísticas: lo que la ficha te cuenta de tus clientes
El panel de la ficha incluye estadísticas de rendimiento, y miden justo lo que a una pyme le importa: cuántos te han llamado desde la ficha, cuántos han pedido la ruta hasta tu local, cuántos han hecho clic a tu web y en qué búsquedas has aparecido.
Mi consejo: míralas una vez al mes y compara con el mes anterior. Si las llamadas suben tras renovar fotos o responder reseñas, ya sabes qué repetir. Un truco extra si tienes web con analítica: enlaza la web desde la ficha con parámetros de seguimiento (UTM) y verás en tu analítica exactamente qué tráfico te trae la ficha.
Los errores que suspenden fichas
Una ficha suspendida desaparece del mapa de un día para otro, con sus reseñas dentro. Estos son los errores que he visto costar fichas, y cómo evitarlos:
| Error | Por qué suspende | Qué hacer en su lugar |
|---|---|---|
| Palabras clave de relleno en el nombre | El nombre debe ser el real del negocio; «Cerrajero Madrid 24h Barato» viola las normas | Nombre del rótulo y las facturas; las keywords van en categorías, servicios y descripción |
| Varias fichas para el mismo negocio | La regla de Google es una ficha por ubicación física real; crear una por ciudad para abarcar más zona acaba en suspensiones en cadena | Una sola ficha bien trabajada, con zona de servicio amplia si atiendes a domicilio. Dos locales reales = dos fichas, eso sí |
| Reseñas compradas, incentivadas o filtradas | Los patrones de reseñas falsas se detectan; el gating (filtrar a los descontentos) también incumple las normas | Pedirlas a clientes reales tras cada trabajo, con goteo constante |
| Dirección donde no hay negocio | Una dirección falsa o un local que no existe es motivo directo de suspensión | Si no recibes clientes, ficha de zona de servicio con dirección oculta |
| Crear una ficha nueva tras una suspensión | Duplica el problema y pierde el historial; la ficha nueva suele caer detrás de la primera | Apelar la suspensión corrigiendo el motivo: si la recuperas, conserva las reseñas |
Si tu ficha ya está suspendida: para. No crees otra. Corrige lo que provocó la suspensión (nombre, dirección, duplicados) y apela. Recuperar la ficha original conserva las reseñas; empezar de cero las pierde, y arriesga la siguiente.
Tu ficha también habla con la IA
Esto es de la parte nueva del trabajo: cuando alguien pregunta a ChatGPT «¿qué fontanero me recomiendas en Valencia?», la IA compone su respuesta apoyándose, entre otras fuentes, en fichas de Google vivas y en sus reseñas. Lo he comprobado con consultas reales: los negocios que recomienda tienen fichas completas y reseñadas; los que no tienen ficha, no salen.
O sea, que todo lo de arriba trabaja dos veces: en el mapa y en la respuesta de la IA. La capa extra específica para la IA la cuento en SEO para IA, y el trabajo de fondo (ficha, web y reseñas tirando en la misma dirección) es nuestro servicio de SEO local.
Preguntas frecuentes sobre el Perfil de Empresa de Google
¿Cuánto cuesta el Perfil de Empresa de Google?
Nada. Crear la ficha, verificarla, subir fotos, publicar novedades y recibir reseñas es gratuito. Google no cobra por la ficha ni ofrece pagar para «destacarla» en los resultados normales: eso son los anuncios, que van aparte y marcados como publicidad.
¿Puedo tener varias fichas para el mismo negocio?
No. La regla de Google es una ficha por ubicación física real. Crear varias fichas para cubrir más ciudades es motivo de suspensión, y suele acabar con todas caídas. Si atiendes a domicilio en varias zonas, la solución es una sola ficha con zona de servicio amplia. Si tienes dos locales de verdad, entonces sí: una ficha por local.
¿Qué hago si mi ficha está suspendida?
No crear una nueva: perderías el historial y las reseñas, y la ficha nueva suele caer también. Lo correcto es corregir el motivo de la suspensión (nombre con palabras de relleno, dirección que no cuadra, fichas duplicadas) y apelar a Google para recuperarla. Si la recuperas, las reseñas se conservan.
¿Cada cuánto hay que actualizar la ficha?
La ficha funciona mejor viva que perfecta. En la práctica: responder las reseñas según llegan, revisar horarios antes de cada festivo, renovar alguna foto y publicar una novedad cuando haya algo real que contar, y mirar las estadísticas una vez al mes. Una ficha parada durante años transmite negocio parado, a Google y a tus clientes.
¿Necesito una web para tener ficha de Google?
No: la ficha funciona sola y puedes recibir llamadas sin tener web. Ahora bien, ficha y web se refuerzan: una web rápida que repite los mismos datos y explica tus servicios da a Google más motivos para enseñarte, y a la IA más material para recomendarte. Si tienes ambas, que cuenten lo mismo.
¿Prefieres que tu ficha la lleve alguien que hace esto cada semana?
Es mi trabajo: dejo tu Perfil de Empresa de Google a punto —categorías, servicios, fotos, reseñas— y tu web coherente con él.
Empieza por la auditoría: te digo cómo está tu ficha hoy, qué dice la IA de tu negocio y qué tocaría primero.